jueves, 11 de septiembre de 2025

Actualizacion del caso Rufus

 Actualización del caso Rufus

En 2012, años subí  “El caso Rufus”, que es la descripción de la personalidad de Rufus T Firefly, que es el nombre del presidente de Libertonia, personaje interpretado por el genial Groucho Marx en Sopa de Gansos, un film de 1933.

Acá va el detalle de los aspectos mas relevantes de la personalidad de Rufus:

  • Discurso rígido, no acepta contradicciones ni otras alternativas. Muy bien estructurado en personas inteligentes, muy creíble con quienes tienen alta formación intelectual y o cultural (universitario)

  • Juicio de realidad deficiente, dificulta implementar sus ideas en la práctica.

  • No empatía, dificultad para comprender y aceptar a otros, menos aún ponerse en su lugar.

  • Aislamiento social como consecuencia de lo anterior y temor a ser dañado.

  • Egolatría, el mundo gira alrededor de la persona.

  • Miedo producido por sospecha y desconfianza.

  • Hostilidad con otros por lo anterior cuando cree ser amenazado, aunque no sea así.

  • Como resultado de todo ello presenta seria dificultad las relaciones con otros.

Este personaje, es un caso de psicosis paranoide, un tipo de personalidad que no tiene remisión ni posibilidad de cambio. La psicosis paranoide se combina con psicopatía y con un trastorno histriónico de la personalidad. Conforman a un personaje megalómano que despierta interés y entusiasmo, porque su discurso es cautivador y atractivo, dice lo que algunos quieren escuchar.

El personaje es una mascara que oculta su verdadera personalidad, la de una persona solitaria, su delirio lo desacopla de la la realidad y también lo aísla de otras personas, no dialoga por miedo a ser cuestionado, ni se relaciona con empatía y menos con afectividad.

Sopa de Ganso, es una sátira a los dictadores fascistas que había en Europa en ese momento, quienes se auto percibían como mesías con la misión de instaurar un nuevo orden en el mundo.

Los dictadores, fueron megalómanos, que se consideraban únicos y por encima de otros. Cuando hablaban lo hacían con gestos grandilocuentes, con verborragia agresiva, violenta y hostil hacía los que consideraban impuros o a los que contradecían su proyecto. Sus discursos delirantes cautivaron y arrastraron a muchos que les creyeron. A los que consideraron sus enemigos a combatir y a todos los que opinaban distinto, con pobre manejo de sus impulsos, los persiguieron y castigaron sin piedad.

Sus discursos resultaron atractivos, pero sus propuestas fracasaron, porque eran de imposible realización, debido a que ellos carecían de la capacidad de ejecución, porque su juicio de realidad estaba seriamente deteriorado.

Carlos María Parzianello

09/09/2025

1 comentario:

  1. Alejandro González Escudero11 de septiembre de 2025 a las 16:16

    Parece ser que Thomas Jefferson dijo una vez: los malos gobernantes se rodean de quienes le dicen lo que quiere oir, en lugar de quienes le dicen lo que debe saber.... Excelente nota, Carlos!

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