viernes, 30 de septiembre de 2016

Las relaciones telón y la estrategia del tero



 El telón

Cada vez se le da mayor importancia a obtener satisfacción y disfrutar nuestras relaciones, ya sean; con el trabajo, con la inserción social o con una la relación afectiva.
Sin embargo nuestras vidas están llenas de subjetividades. Algunas de ellas nos producen desgaste y sufrimiento, a veces nos atrapan por mucho tiempo. Son las que llamo relaciones telón, las que tapan o disimulan una parte de la realidad interior, que se percibe como más doloroso.

En el teatro el telón según adonde esté ubicado en el escenario tiene dos funciones. Al frente oculta (tapa). En el fondo muestra imágenes que ambientan la escena, pero que no son la escena.
Hay relaciones que cumplen con estas dos funciones del telón. Tapar para no ver y mirar adonde no está la escena propiamente dicha.

En ciertas obras de teatro modernas al espectador se le permite interactuar con los actores. El espectador puede creer que tiene un rol activo, Sin embargo aún así, sigue siendo un espectador pasivo, porque hay un sometimiento a la trama que está escrita por otro.

En las relaciones telón también se cree asumir un rol activo, pero su actuación no la escribe concientemente uno mismo, sino que lo hace su inconciente, que funciona como OTRO, como el director de la obra en el teatro.



Las relaciones telón tiene características propias. Las formas más corrosivas para la calidad de vida y más claras de ejemplificar generalmente se dan en relación con dos tipos de objetos;

Con un Proyecto (objetivo o meta) como la ‘adicción al trabajo’ o al ‘éxito’ o al ‘status’ social.

Con Otro, en una ‘relación complicada’ o con ‘amor imposible’.

Algunos ejemplos de relación telón.

·         Bernardo trabajaba rigurosamente mas de 12 horas por día sin que se lo pidieran, era porque se sentía responsable. Murió de agotamiento por estrés, quien lo reemplazo hace su trabajo en 4 horas, el resto del tiempo está en otra área.

·         María de 38 años titular de un pequeño estudio contable trabaja entre 10 y 12 horas por día, casi no hay fines de semana ni tiempo libre para disfrutar. Aunque puede pagarle no encuentra a quién delegar.

·         Luis, hijo de un inmigrante pobre y sin instrucción es un talentoso artista y cirujano. Hoy a los 60 años sigue enojado porque no se siente reconocido socialmente, pese a su talento artístico y sus éxitos profesionales.

·         Esteban hijo único, que gastó gran parte de su herencia en ser el dirigente de un club de futbol, paso su mandato sin pena ni gloria, y poco se acuerdan de él. Hoy está buscando otro lugar distinto que ocupar, que no encuentra pero que será también a costa de la herencia.

·         Edna de 40 estuvo casada por 15 años. Al año de su divorcio en un fugaz y único encuentro, se enamora de quién no le corresponde y ‘olvidarlo’ le llevó 4 años de terapia psicológica, más antidepresivos y antiansiolíticos.

·         Nora a los 20 se enamora de su jefe casado, a los 55 su exjefe aún no se separó de su esposa. Sin embargo ella sigue esperando vivir juntos.

Podemos observar que todos los sujetos vivenciaron:

·         Gran atracción, que a veces llega hasta la pasión.

·         Sentido de obligación. Responsabilidad, altruismo.

·         Rechazo, con manifestación de dolor o queja por sobrellevar la relación.

·         Actuaciones (acciones) intrascendentes que no sirven para construir una relación satisfactoria.

·         Frustración.

·         Sentimientos de culpa subyacentes.

·         Baja autoestima.

·         Ansiedad.

·         Ira difusa, que no se presenta relacionada con la relación telón en sí, sino con el entorno.

·         Marcada rigidez en algunos puntos. Intransigencia.

La trampa está montada sobre tres bases ilusorias; ocultar y mostrar al mismo tiempo y en creer que actuamos en libertad cuando no es así.

El sujeto que la vivencia queda atrapado en la posesión de sus ilusiones, como en un salón de espejos.

Lo imaginario del inconsciente forma al objeto de la relación telón, al rol que se representa y también escribe el libreto. Estas ilusiones también funcionan como objetos contra fóbicos (*)

Cuando en la relación se sufre. Primero se justifica a si mismo pensando en que en algún momento algo va a cambiar y él va a estar mejor. Acepta el malestar como un precio a pagar (sacrificio) con argumentos de estar luchando sobre algo bueno que va a suceder y que nunca llega. Utiliza argumentos tales como; la ‘responsabilidad’, el ‘crecer’ o el ‘amar’, según sea el tipo de objeto.

Luego cuando se convence que lo bueno no va a venir el sujeto trata de salir de la relación, entonces entra en un laberinto lleno de caminos que no conducen a la salida y aumenta su angustia. Es porque busca por el lado de las ilusiones y ellas ocultan dolorosas realidades interiores.



La estrategia del tero


Cuando la relación telón se ha vuelto dolorosamente insoportable y se quiere salir de ella, generalmente se hace mirando al objeto, lo cual es imposible porque el objeto está dentro de sí mismo.

Nuestro Yo inconsciente a través de las ilusiones oculta una dolorosa realidad y defiende su permanencia. Dicho de otra manera, nuestro Yo inconsciente actúa como lo hace el tero, quien en sus variadas actuaciones (**) a través de gritos y gestos siempre confunde y aleja al intruso que se acerca a su nido.

El problema, tal como el ‘nido’ del tero está en otro lado, para clarificarlo hay que buscar en otro lado.

El otro lado es, en ese lado oscuro del interior que espanta. No hay nada más temible que vernos a nosotros mismos tal cual somos, de eso se trata.



Si en alguna relación (con cualquier tipo de objeto) te sentís obligado o atraído y con rechazo al mismo tiempo y tus acciones para salir de ella no son tan efectivas, es muy probable que estés metido en una relación telón.



Carlos María Parzianello. 31 de Agosto de 2010



(*) La relación telón es un objeto contra fóbico o sea una persona o la relación con una persona que permite evitar la aparición de angustia.

(**) El tero protege su nido con distintas actitudes.

·         Ataca al intruso con vuelos en picada y rasantes y gritando.

·         Intimida yendo hacia el intruso gritando con la cabeza estirada hacia delante y las alas y cola abiertas  mostrando los espolones.

·         Simula estar herido, con carreritas en el suelo con un ala caída como si estuviera quebrada, a medida que se aleja del nido se va componiendo o si es atacado reacciona sorprendiendo al atacante.

·         Se sienta en un lugar alejado del nido simulando cubrir la postura en su nido; ante un intruso para confundirlo se levanta rápidamente, como si hubiera sido sorprendida en el nido.

·         En un lugar alejado del nido camina o corretea de manera bien visible, hasta sentarse como cubriendo un nido.