miércoles, 18 de febrero de 2015

La humildad cura




La humildad en psicoterapia


Es frecuente asociar la humildad a una dimensión religiosa, virtuosa o ética, sin embargo es también un eficiente método psicoterapéutico, en este sentido, es una fuerza liberadora ante el sufrimiento y la incertidumbre.


Hay personas que enfrentan, con humildad una situación de crisis o un estado de angustia y que además de superarlo salen fortalecidos.
Hacen un proceso virtuoso de pensar activa y creativamente, cuyo resultado es una nueva visión, que integra y da coherencia a los pensamientos, sentimientos y conductas.
Logran un nuevo nivel de auto conocimiento porque, pueden observarse a sí mismos en forma objetiva, como estando por fuera de sí, suspendiendo juicios, creencias y sentimientos. Mirando solamente al fenómeno interior, aislado de relaciones con otras personas y circunstancias. En este observarse aparecen las fortalezas, las debilidades, los aciertos, los errores, los sentimientos, los pensamientos y conductas, que están implicadas con la causa del malestar.
Recorren un sendero, que a medida que lo transitan, les permite superar limitaciones y las consecuencias de actos que no han tenido la debida consciencia cuando los estaban haciendo.
Salen fortalecidos, porque además de superar la molestia, también dan un nuevo sentido a su vida, logrando mayor coherencia entre pensamientos, sentimientos y acciones.

El principal obstáculo, es creer que uno es humilde, que puede ser removido, con la decisión y la actitud de serlo, es válido para ambas partes que intervienen en el proceso psicoterapéutico.

Carlos María Parzianello
Febrero de 2015

Flor silvestre de las sierras de Tandil