La humildad en psicoterapia
Es frecuente
asociar la humildad a una dimensión religiosa, virtuosa o ética, sin embargo es
también un eficiente método psicoterapéutico, en este sentido, es una fuerza
liberadora ante el sufrimiento y la incertidumbre.
Hay personas
que enfrentan, con humildad una situación de crisis o un estado de angustia y
que además de superarlo salen fortalecidos.
Hacen un
proceso virtuoso de pensar activa y creativamente, cuyo resultado es una nueva
visión, que integra y da coherencia a los pensamientos, sentimientos y
conductas.
Logran un
nuevo nivel de auto conocimiento porque, pueden observarse a sí mismos en forma
objetiva, como estando por fuera de sí, suspendiendo juicios, creencias y
sentimientos. Mirando solamente al fenómeno interior, aislado de relaciones con
otras personas y circunstancias. En este observarse aparecen las fortalezas,
las debilidades, los aciertos, los errores, los sentimientos, los pensamientos
y conductas, que están implicadas con la causa del malestar.
Recorren un
sendero, que a medida que lo transitan, les permite superar limitaciones y las
consecuencias de actos que no han tenido la debida consciencia cuando los
estaban haciendo.
Salen
fortalecidos, porque además de superar la molestia,
también dan un nuevo sentido a su vida, logrando mayor coherencia entre
pensamientos, sentimientos y acciones.
El principal
obstáculo, es creer que uno es humilde, que puede ser removido, con la decisión
y la actitud de serlo, es válido para ambas partes que intervienen en el
proceso psicoterapéutico.
Carlos María Parzianello
Febrero de 2015
Flor silvestre de las sierras de Tandil
No hay comentarios:
Publicar un comentario