jueves, 21 de octubre de 2010

La ansiedad y el estrés

Cada vez más frecuente, escuchamos que nos dicen “Estoy estresado” o “Me mata la ansiedad”. Son dos vivencias cotidianas que muchas veces están relacionadas y no siempre tan claro que nos pasa con ellas.

El estrés (distrés) puede provenir del miedo ante un peligro real o imaginario, es un mecanismo de defensa y adaptación. Se activa a nivel inconciente para dar una respuesta ante ese peligro o amenaza.
Son reacciones internas a veces inapropiadas o desmedidas ante ciertos “estresores”, que en las grandes ciudades, generalmente son personas con las que tenemos trato directo y también con circunstanciales desconocidos que se presentan agresivos. Estas reacciones son tanto físicas como psicológicas.

La ansiedad es un sentimiento constitutivo de la personalidad, por lo tanto inevitable. También se lo puede denominar; Aprehensión; Sentirse nervioso; Nerviosismo. Es una mezcla de temor e impaciencia.
Sus causas son muy variadas, entre las más frecuentes tenemos:
·       Por el estrés, como una parte de la reacción ante el peligro o amenaza.
·       Por la presencia de ciertas substancias en el organismo, como medicamentos (descongestionantes, para el asma, antidepresivos, anfetaminas, etc), estupefacientes o substancias como; cafeína, alcohol, nicotina etc. Por una dieta deficiente de vitamina B12.
·       Ante situaciones específicas, en desafíos donde uno se pone a prueba, como dar un examen, competir, entrevista laboral, etc.
·       Ante conflictos en las relaciones afectivas, familiares, conyugales, laborales, etc.

Para disfrutar más la vida es tener controlado los niveles de ansiedad y estrés, porque con ellos tenemos que convivir. Primero hay que determinar los orígenes o causas, que pueden ser uno o varios de los nombrados. Es conveniente comenzar por ver el aspecto orgánico y luego por los vivenciales. Con un diagnostico claro se puede determinar cual es el tratamiento más adecuado y de ser necesario, el tipo de acompañamiento profesional.
Dejarse estar, las soluciones caseras o peor aún la intervención de pseudo profesionales (que hoy lamentablemente tienen mucha oferta pública), pueden empeorar y prolongar el sufrimiento innecesariamente.

Lic. Carlos María Parzianello

2 comentarios:

  1. Carlos te felicito por la claridad en tus conceptos, estamos inmersos en una sociedad demasiado agobiante. Ojalá puedas desde tus conocimientos y experiancia, brindarnos un espacio individual y/o grupal para que nos ayudes a vivir con mayor calidad.
    Analia Chapman

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  2. Gracias Analía por tu comentario. Actualmente estoy dando un Taller de Control de Estrés en el Consejo de Cia. Económicas de la CABA y por medio de una Fundación otro Taller de Emociones y Estrés.

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